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Medusas 2

Qué hacer y qué NO hacer ante una picadura de medusa

Las medusas siguen causado mucho revuelo en las costas del mediterráneo español. Sin ir más lejos, según han informado diversos medios de comunicación andaluces, en las últimas horas se han detectado importantes bancos del tipo ‘pelagia noctiluca’. Parece ser que el viento de levante está propiciando esta situación, si bien es cierto que llevamos ya varios veranos ‘conviviendo’ con estos animales acuáticos en las playas del litoral sur español.

En el ámbito que nos concierne, queremos comentar algunos aspectos relativos a las lesiones cutáneas que causan las medusas, sobre todo de cara a evitar determinados malos hábitos, ya que a veces es peor el remedio que la enfermedad.

La dermatóloga María Victoria Barrera, incorporada en los últimos meses al equipo de especialistas de Clínica Herrera, explica que “cuando entramos en contacto con una medusa lo que se produce en el piel es muy similar a una quemadura química”.

De hecho, aunque popularmente se dice: “Me ha picado una medusa”, realmente no son picaduras porque estos animales no atacan, sino que al rozarnos con sus tentáculos liberan una sustancia tóxica que utilizan como defensa natural. Este veneno impregna nuestra piel y la reacción del cuerpo humano es muy variada, desde no sentir nada hasta sufrir un shock anafiláctico.  El daño dependerá del tipo de medusa, del estado general del paciente, de la edad y de la zona afectada (por extensión y por localización, las partes del cuerpo más sensible son la boca y el cuello).

En principio, si hay una reacción adversa se produce a nivel cutáneo, una simple punzada, una sensación muy incómoda, hormigueo, mucho dolor, picazón intensa o también puede darse una cadena de alteraciones más profundas que lleve a problemas graves de respiración y movilidad.

Pero tranquilidad, porque la mayoría de los casos son sintomatologías leves.

Medusa post clinica herrera

No son organismos agresivos, ni tan perjudiciales para la vida humana, pero, como puntualiza la doctora Barrera “la toxina urticante que inyectan en la piel produce una quemadura importante, acompañada de inflamación y enrojecimiento”. Por eso, la primera recomendación de nuestra dermatóloga es que “no se debe rociar la zona afectada con vinagre o agua dulce, porque reaccionarán con la toxina de la medusa y el efecto será el contrario al que pretendemos, la lesión puede empeorar mucho”.

Primeros auxilios frente a una ‘picadura’ de medusa

  • Limpiar la zona con SUERO FISIOLÓGICO.
  • Aplicar frío, pero no hielo directamente en la piel.
  • Si hay algún tentáculo adherido, se puede retirar suave y lentamente con guantes o unas pinzas limpias, nunca con las manos sin protección.
  • Buscar asistencia sanitaria lo antes posible, en la misma playa o en el centro de salud más próximo, donde podrán darnos tratamiento específico o proporcionarnos la medicación adecuada si el caso lo requiere.

¿Qué NO debemos hacer tras una ‘picadura’ de medusa?

  • Nunca utilizar agua dulce para limpiar la zona afectada, ni remedios como el vinagre, porque eso empeora la situación. Tampoco recurrir a ‘potingues’ caseros o cremas, ya que los distintos componentes puede reactivar o potenciar la acción de la toxina de la medusa.
  • Evitar el sol.
  • No frotar la zona, ni con arena, ni con una toalla.
  • No rascarse.

medusa post clinica herrera

 

BONUS: Cuidado con las medusas que encontramos en la orilla, incluso muertas pueden mantener activo el veneno. Precaución con los niños que no temerán jugar con ellas pensando que ya están libres de peligro.

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