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Qué es la dermatitis atópica

Es una patología crónica de la piel que se manifiesta con  picor e inflamación de la misma, lo que se traduce visualmente en eczemas más o menos extensos -con lesiones secundarias a rascado- y, en casos de larga evolución, engrosamiento y sequedad crónica de la piel. El frecuente picor también causa irritabilidad, nervios y dificultades para descansar correctamente, afectando por tanto a la calidad de vida de quienes la padecen.

Tratamiento de la dermatitis atópica

El uso de pomadas o cremas con corticoides  está muy generalizado en el tratamiento de la dermatitis atópica, y se consideran los fármacos de primera línea en casos de brotes leves-moderados. Como “cremas” de mantenimiento y ahorradoras de corticoides tópicos hay que mencionar a los inhibidores de la calcineurina,  Tacrolimus y Pimecrolimus, muy utilizados actualmente por dermatólogos en los periodos interbrotes.

Con brote de dermatitis muy extenso hay que recurrir a tratamiento vía oral. Tenemos como primera línea de tratamiento los ciclos con corticoides orales. No obstante, cuando se requieren varios ciclos de corticoides anuales, o bien el paciente ya no se controla con ellos como al principio, hay que pensar en cambiar de fármaco. Entre los fármacos inmunomoduladores, diferentes a corticoides que podemos usar se encuentra la ciclosporina, el micofenolato de mofetilo, azatioprina, metotrexato…

Haremos breve mención de fármacos biológicos, como potencial “arma” futura en el tratamiento de la dermatitis atópica. Uno de ellos es Omalizumab, un anticuerpo monoclonal recombinante humanizado anti Fc IgE aprobado por la FDA para el tratamiento del asma en mayores de 12 años. Pero se necesitan más estudios para poder llegar a instaurar la indicación de dicho fármaco en pacientes con dermatitis atópica de difícil control con los tratamientos de primera línea. Omalizumab tiene además indicación para pacientes con urticaria crónica idiopática.

Por otro lado estudios en marcha también con Ustekinumab, un anticuerpo monoclonal dirigido contra la IL 12 y 1L 23, muy usado en psoriasis y artritis psoriásica, pero aún por demostrar su eficacia científica en pacientes con dermatitis atópica grave.

Además en breve dispondremos del uso de Dupilumab, un anticuerpo monoclonal inhibidor del receptor de la IL4, que ha demostrado resultados excelentes en el control de pacientes con dermatitis atópica severa resistente a terapia convencional.